No has leído nada hasta que devoras las Leyendas de la Dragonlance.
Las Leyendas de la Dragonlance están formadas por varias trilogías que tienen como historia principal la historia del mago Raistlin. Este hechicero quiere hacerse con el poder necesario para convertirse en Dios, algo que nadie se había planteado desde que 350 años se sucediera el Cataclismo. Este hecho tuvo lugar cuando los dioses castigaron con un meteorito gigante a la ciudad de Istar y su monasterio, debido a la arrogancia del Príncipe de los Sacerdotes que regían la ciudad.
Como consecuencia, la gente reniega de los antiguos dioses, quienes consideran que éstos les han abandonado y, generaciones más tarde, acaban por convertirse en poco más que una leyenda. En este contexto, un grupo de amigos se encuentra con dos misteriosos desconocidos que cambiarán sus vidas. Estos dos desconocidos resultan ser Raistlin y su hermano Caramon, quien le cuida debido al mal estado de salud del mago. Ambos portan el báculo, que utilizarán en la guerra que se está gestando y que Raistlin quiere conservar en secreto para convertirse en Dios. Así, Raistlin, Caramon, Tass, el kender, y la sacerdotisa Crysania emprenderán un viaje con unos compañeros que irán yendo y viniendo conforme demos fin a las distintas trilogías.
¿Qué tiene la Dragonlance que no tengan otras series de fantasías? Varias son las cosas que yo destacaría de por qué estos son una de las mejores sagas del género. No te fíes de nadie. En la Dragonlance ni los buenos son buenos ni los malos son malos. El mejor ejemplo es Raistlin, del que nunca sabemos como puede reaccionar. En principio, el grupo en el que caen el mago y su hermano Caramon es una compañía de guerreros que buscan el Bien. Sin embargo, Raistlin deja siempre lugar a la duda de qué puede suceder con él. Siempre escondiendo sus verdaderas intenciones, maneja las situaciones a su antojo. Traiciona a sus amigos, que no se separan de él debido al inmenso poder que tiene, y los salva cuando menos esperanza hay para ellos y, así, mantenerlos a su lado.
Pero Raistlin también tiene un punto débil. Su delicada salud viene dada directamente de sus poderes, en contraste con su hermano Caramon, todo un ejemplo de lo que debe ser un guerrero, fuerte, alto, aguerrido... Por ello, siempre estamos en la cuerda floja entre una posible muerte por agotamiento de Raistlin, al que utilizar sus poderes le debilitan en exceso. Además, siempre existe el dilema moral de Caramon, entre ayudar a sus amigos o a su hermano, aunque sepa que las intenciones de éste no son buenas, pero al que no puede abandonar porque la misma sangre corre por sus venas.
Además, las historias y los personajes secundarios son tantos que les han permitido escribir a Margaret Weis y Tracy Hickman, los autores, hasta 7 libros principales separados en las trilogías de las Crónicas de la Dragonlance y Leyendas de la Dragonlance y un libro suelto llamado La segunda generación, y otros 106 libros secundarios (a los que hay que sumar otros tres que quedan por editar) en el que se narran todas las historias de los personajes principales y secundarios, así como explicaciones de lo que puede sucede en los libros principales. Un ejemplo son los cuatro tomos que describe cómo Raistlin alcanzó tanto poder y se hizo con la Túnica Roja.
Podéis estar tranquilos que no os vais a aburrir. Podéis elegir por donde comenzar y no tendréis problema, cualquier saga que iniciéis os enganchará y no os hará soltar el libro a no ser que sea para cerrarlo y coger el siguiente. Cualquier trilogía es buena, yo os recomiendo comenzar por los libros principales, pero cualquiera por el que decidáis comenzar en esto está bien.




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